Hubo un tiempo que decir esas cosas estaba prohibido
Decir morir nos extrañaba
Necesitar hablar se convertía en lo único maravilloso del mundo
Yo nunca supe decir esas cosas
aprendí en silencio a salvarme
sin morir y eso me costó mucho.
Lo más difícil fue correr y no gritar
sentirme sin futuro.
De ese tiempo solo recuerdo
La manera que nos mirábamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario